Hace cinco años, ante la interrogante de la época sobre el rumbo que debía tomar la causa del desarrollo mundial, el presidente Xi Jinping propuso solemnemente la Iniciativa para el Desarrollo Global, cuyo núcleo conceptual reside en seis principios: Priorizar el desarrollo, poner al pueblo en el centro, promover el beneficio universal y la inclusión, impulsar la innovación como motor, fomentar la armonía entre el ser humano y la naturaleza, y orientarse hacia la acción. Esta iniciativa ha ofrecido una solución china para encaminar la causa del desarrollo mundial y acelerar la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. En estos cinco años, la Iniciativa para el Desarrollo Global ha pasado de ser una propuesta de China a convertirse en un importante bien público ampliamente reconocido por la comunidad internacional; ha transitado de los conceptos a la acción, y de las iniciativas a proyectos concretos que benefician al bienestar de la población. Cuenta con el apoyo y la participación de más de 130 países y organizaciones internacionales, ha movilizado más de 23 mil millones de dólares, ha llevado a cabo más de 1.800 proyectos de cooperación y ha completado 80 mil plazas de formación e intercambio, contribuyendo a fortalecer las capacidades autónomas y sostenibles de los países en desarrollo. En el actual contexto de una frágil recuperación económica mundial y una creciente brecha de desarrollo, la causa del desarrollo global enfrenta aún numerosos desafíos, y el valor de la Iniciativa para el Desarrollo Global en esta época se vuelve cada vez más relevante. El desarrollo nunca ha sido un derecho exclusivo ni un arreglo excluyente de unos pocos países, sino un derecho común de todos los pueblos; la modernización tampoco debe ser una "pista reservada" para unos cuantos, sino un proceso abierto e inclusivo en el que todos los países participen y se beneficien conjuntamente.

China y Perú, como importantes miembros del Sur Global y del Grupo de Amigos de la Iniciativa para el Desarrollo Global, comparten amplias coincidencias en conceptos de desarrollo y prácticas de cooperación. En los últimos años, bajo el liderazgo estratégico de ambos Jefes de Estado, la Asociación Estratégica Integral entre China y Perú se ha profundizado continuamente, y los ámbitos de cooperación se han extendido desde el comercio y la economía tradicionales hasta la economía digital, la innovación tecnológica, la educación y la salud. El volumen del comercio bilateral ha pasado de 10,1 mil millones de dólares en 2010 a 50,9 mil millones en 2025, y se espera que este año supere los 60 mil millones. Como proyecto emblemático de la construcción conjunta de alta calidad de la Iniciativa de la Franja y la Ruta entre China y Perú, el Puerto de Chancay se ha convertido en una vívido ejemplo de los "seis principios" de la Iniciativa para el Desarrollo Global en la cooperación pragmática y amistosa entre ambos países. Desde su inauguración, el puerto ha registrado un volumen total de importaciones y exportaciones de 3,65 mil millones de dólares y un movimiento de contenedores que supera las 590 mil TEU, además de haber contribuido más de 1,91 mil millones de soles en impuestos a Perú. La reducción significativa de los tiempos de navegación y la mejora continua de la logística en frío han impulsado la exportación de productos agrícolas peruanos de alto valor añadido como arándanos, uvas y paltas. La construcción y operación del proyecto han generado en conjunto una gran cantidad de puestos de trabajo, con un 98,77 % de personal local. El puerto ha aplicado activamente tecnologías automatizadas e inteligentes, e integrado conceptos de ecología verde en todo el proceso de construcción y operación, promoviendo la armonía entre la construcción, la operación, la innovación tecnológica y la protección ecológica. Al mismo tiempo, proyectos como el Centro Nacional de Operaciones de Emergencia, el edificio polifuncional del Hospital Loayza y el edificio escolar de la Escuela Primaria José María Arguedas, construidos con asistencia china, contribuyen a fortalecer las capacidades de Perú en prevención y reducción de desastres, servicios médicos y seguridad educativa, haciendo que los frutos del desarrollo alcancen mejor al pueblo peruano. En el marco del avance profundo de la cooperación intergubernamental, las empresas chinas en Perú también cumplen activamente con su responsabilidad social y se integran de manera proactiva en el desarrollo económico y social local. La inversión china es una inversión responsable, y se aplican estrictamente estándares ESG. Recientemente, el Grupo COSCO Shipping ha prestado asistencia gratuita para el traslado de materiales de socorro proporcionados por ACNUR destinados a la región Junín tras el terremoto, apoyando con acciones concretas a las zonas afectadas y contribuyendo a la recuperación de la localidad. Cada proyecto de cooperación pragmática y cada conjunto de datos sobresalientes atestiguan los firmes pasos del desarrollo conjunto entre China y Perú, y reflejan el profundo significado de la cooperación beneficiosa y el desarrollo compartido.

Cinco años constituyen una etapa, pero también un nuevo punto de partida. Desde esta nueva posición, China está dispuesta a recorrer junto con los países del Sur Global, incluido Perú, el camino para profundizar y consolidar la Iniciativa para el Desarrollo Global, haciendo que sus frutos lleguen a más pueblos y de manera más equitativa, e inyectando un impulso de desarrollo más duradero para la implementación de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible y la construcción de una comunidad con futuro compartido para la humanidad.