El comercio entre China y Ecuador atraviesa una etapa de fuerte crecimiento. Durante el primer semestre de 2026, el intercambio bilateral superó los US$9.800 millones, con un incremento interanual mayor al 20%, consolidando al país asiático como el segundo mayor socio comercial de Ecuador.
La expansión ocurre poco más de dos años después de la entrada en vigor del Tratado de Libre Comercio (TLC) China-Ecuador, que comenzó a aplicarse en mayo de 2024 y ha permitido reducir progresivamente aranceles y otras barreras para el intercambio de productos.
El crecimiento también está acompañado por nuevos acuerdos orientados a ampliar la relación económica hacia sectores como inversión, agricultura, alimentos, comercio electrónico, economía digital y desarrollo sostenible.
El escenario resulta relevante para Sudamérica porque muestra cómo los acuerdos comerciales, combinados con nuevas conexiones logísticas, pueden modificar progresivamente los flujos de mercancías entre la región y China.
China se consolida como socio comercial de Ecuador
Las cifras del primer semestre muestran el dinamismo que ha adquirido la relación bilateral. Información difundida por Xinhua sitúa el intercambio en aproximadamente US$9.880 millones, un crecimiento de 20,7% frente al mismo periodo del año anterior. Las exportaciones ecuatorianas hacia China alcanzaron US$5.470 millones, mientras las ventas chinas hacia Ecuador llegaron a US$4.410 millones.
Las cifras presentan una pequeña diferencia frente a los US$9.830 millones informados posteriormente por el portavoz del Ministerio de Comercio de China, He Yadong, pero ambas fuentes oficiales coinciden en que el crecimiento superó el 20%. El avance posiciona al mercado chino como un destino cada vez más relevante para los productos ecuatorianos y amplía las posibilidades para empresas de ambos países.
¿Qué papel está jugando el TLC China-Ecuador?
El TLC China-Ecuador se ha convertido en una de las principales herramientas para impulsar esta relación. El acuerdo permite reducir progresivamente aranceles y facilita el acceso de diferentes productos a ambos mercados. Los efectos empiezan a observarse también a nivel empresarial. Una compañía de Zhejiang obtuvo durante 2026 certificados de origen bajo el TLC para exportar baterías de iones de litio hacia Ecuador, operación que permitirá una reducción arancelaria estimada en unos 99.000 yuanes, aproximadamente US$14.580.
Este tipo de beneficios muestra que el tratado no solo favorece las exportaciones tradicionales latinoamericanas hacia China, sino que también facilita el movimiento de productos tecnológicos y manufacturados chinos hacia la región.
Camarón, banano y cacao buscan ganar mercado en China
Ecuador cuenta con una oferta exportadora particularmente competitiva en alimentos. Productos como camarón, banano, cacao y café forman parte de la estrategia ecuatoriana para ampliar su presencia en el mercado chino. Durante la reciente visita oficial del presidente Daniel Noboa a China, estos productos fueron promovidos en reuniones desarrolladas en diferentes regiones del país asiático.
El sector agroexportador tiene especial interés en aprovechar las preferencias arancelarias del TLC y mejorar las condiciones logísticas necesarias para transportar alimentos hacia un mercado ubicado a miles de kilómetros. En ese proceso, tiempos de navegación, cadena de frío, procedimientos sanitarios y eficiencia aduanera son factores determinantes.
Por ello, la relación comercial empieza a conectarse directamente con otro componente estratégico: la infraestructura logística del Pacífico.
Chancay aparece en la estrategia logística de Ecuador hacia China
El crecimiento comercial entre Ecuador y China también permite entender el interés ecuatoriano por explorar nuevas rutas hacia Asia.
Durante su reciente visita a China, el Gobierno ecuatoriano planteó impulsar una posible conexión Guayaquil–Chancay–Shanghái, utilizando al puerto peruano como punto de enlace para determinadas exportaciones hacia el mercado asiático. La propuesta incluye productos como camarón, banano, cacao, café, flores y frutas tropicales.
Para el Puerto de Chancay, atraer carga ecuatoriana representaría un paso hacia su objetivo de consolidarse como plataforma logística regional y no limitar sus operaciones exclusivamente al comercio peruano. La combinación entre TLC, crecimiento de las exportaciones y nuevas rutas marítimas muestra cómo la relación China-Ecuador puede tener efectos sobre la infraestructura y las cadenas logísticas de otros países sudamericanos.
China y Ecuador amplían la relación hacia la economía digital
El vínculo bilateral también empieza a diversificarse más allá del comercio tradicional. Durante la reciente visita presidencial se firmaron nuevos instrumentos de cooperación relacionados con economía digital, comercio, inversión e industria verde.
Uno de ellos busca promover el intercambio de políticas y tecnología y desarrollar proyectos de digitalización en agricultura, manufactura y salud. La cooperación contempla además formación de talento, emprendimiento, transferencia tecnológica y conexiones entre gobiernos, empresas, universidades y centros de investigación.
Otro acuerdo está dirigido al desarrollo de industrias verdes mediante eficiencia energética, reducción de emisiones, reciclaje y aprovechamiento sostenible de recursos.
Estos ámbitos muestran una tendencia que también empieza a observarse en otras relaciones de China con América Latina: complementar el intercambio de mercancías con tecnología, digitalización y nuevas industrias.
Una nueva hoja de ruta para el comercio bilateral
China y Ecuador también suscribieron una hoja de ruta de cooperación económica y comercial y un memorando para respaldar el libre comercio y el multilateralismo.
Ambos países acordaron fortalecer la coordinación en comercio e inversión, agricultura y alimentos, comercio electrónico y desarrollo sostenible. También plantearon continuar implementando el TLC y mantener mecanismos de comunicación frente a medidas comerciales que puedan involucrar a terceros países.
El objetivo es convertir el crecimiento reciente del intercambio en una relación económica más amplia y diversificada.
¿Qué puede observar Perú de esta relación?
Para el Perú, la evolución del comercio China-Ecuador resulta relevante por dos razones.
La primera es comercial. Perú también cuenta con un TLC con China y actualmente atraviesa una nueva etapa tras la modernización del acuerdo, que incorpora materias como comercio electrónico, cadenas de suministro y facilitación comercial.
La segunda es logística. El interés de Ecuador en utilizar Chancay como conexión hacia Shanghái demuestra que el crecimiento del comercio entre China y otros países sudamericanos puede generar oportunidades para la infraestructura peruana. Si Chancay logra captar carga procedente de Ecuador y eventualmente de otros mercados regionales, Perú podría fortalecer su papel como puente logístico entre Sudamérica y Asia.
La experiencia ecuatoriana también muestra que los acuerdos comerciales alcanzan mayor impacto cuando están acompañados por infraestructura, procedimientos aduaneros eficientes y estrategias empresariales para aprovechar las preferencias disponibles.
En ese escenario, el crecimiento superior al 20% registrado por el comercio China-Ecuador constituye otra señal de la transformación que está experimentando la relación económica entre China y América Latina.
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