En un paso significativo, Estados Unidos y China acordaron abrir un canal para gestionar incidentes relacionados con la inteligencia artificial bautizada como superinteligencia. Esta medida, confirmada por la Casa Blanca tras la visita de Xi Jinping a Washington, busca formalizar diálogos previos sobre seguridad y riesgos, en el contexto de la competencia entre las dos potencias, según Associated Press.

Con este canal se pretende facilitar la comunicación sobre problemas tecnológicos. Sin embargo, los detalles permanecen en reserva, incluyendo los incidentes reportables, el equipo encargado y el tiempo de respuesta. Esta iniciativa fue anunciada por Donald Trump ante la Asamblea General de la ONU. La próxima reunión del 'Diálogo EE.UU.-China sobre Superinteligencia (SI)' será en noviembre de 2026 durante la cumbre de APEC en Shenzhen.

La discusión se intensifica tras la resistencia de Trump a regular la IA y alertó sobre la posible pérdida de ventaja ante Pekín. Xi, por su parte, hizo hincapié en que esta disciplina debe "permanecer bajo control humano" y beneficiar a las personas.

Acuerdos comerciales, pero pendiente un compromiso amplio

EE.UU. y China pactaron recomendaciones para reducir aranceles en bienes valorados en 30.000 millones de dólares. Los productos incluyen artículos agrícolas, madera y dispositivos médicos de EE.UU., además de electrodomésticos y juguetes asiáticos. Sin embargo, este movimiento inicial no constituye un tratado comercial completo.

China se comprometió a adquirir al menos 10 millones de toneladas métricas de carbón de EE.UU. en 2027 y 2028. Paralelamente, las naciones activaron sus Consejos de Comercio e Inversión. También se pactó una extensión de la tregua arancelaria por dos meses para avanzar en un acuerdo más amplio.

Los minerales críticos siguen siendo un tema de debate. No se establecieron cuotas o plazos para normalizar las exportaciones de tierras raras. El enviado comercial estadounidense, Jamieson Greer, señaló que "los detalles de los acuerdos limitados se divulgarían el lunes".

Asuntos pendientes: Taiwán e Irán

Xi pidió a Trump manejar la soberanía de Taiwán con cuidado, solicitando que EE.UU. no reconozca públicamente la soberanía de Taipéi y detenga el comercio de armas defensivas. Washington no respondió oficialmente a esta cuestión sensible. En cuanto a Irán, ambas partes acordaron evitar la proliferación nuclear y proteger el comercio marítimo global.

Pekín instó a retomar las negociaciones de paz y EE.UU. exigió garantías de que China no apoyará a Irán ni económica ni militarmente. Además, Washington requiere aumentar la colaboración para combatir los precursores de fentanilo y propone conversaciones de desarme trilaterales con Rusia para disminuir las tensiones internacionales.

A pesar de no alcanzar acuerdos definitivos sobre Asia o Medio Oriente, las discusiones aliviaron algunas tensiones entre los países rivales. La extensión de la tregua arancelaria fue uno de los logros económicos más destacables antes de las futuras cumbres de APEC en Shenzhen y del G20 en el complejo Doral en Miami.

Las próximas definiciones entre EE.UU. y China sobre inteligencia artificial, comercio y seguridad marcarán la agenda global de 2026. Revisa aquí nuestra cobertura completa sobre la relación entre ambas potencias y sigue las actualizaciones de la cumbre de APEC.