Una nueva ciudad en América Latina fue creada para lo que puede considerarse una circunstancia insólita: sustituir a otra localidad que debía ceder su espacio a un amplio proyecto minero.

La edificación se completó en menos de 26 meses, proporcionando residencias e infraestructuras públicas necesarias para convertir este nuevo lugar en el hogar de antiguos residentes de una aldea minera.

Ubicación de la ciudad construida por China en América Latina

Localizada en el centro del Perú, aproximadamente a 4.700 metros de altitud, estaba Morococha, con cerca de 5.000 habitantes. El avance de la mina Toromocho, una explotación a cielo abierto, obligó a revitalizar el terreno de la comunidad.

Chinalco, una compañía de origen chino, propuso la creación de Nueva Morococha en un área denominada Carhuacoto, cercana a la antigua localidad, para proveer hogares y servicios a las familias desplazadas por la expansión minera.

Reasentamiento de más de 1.000 familias en la nueva localidad

El proyecto finalizó en 2012, comprendiendo 1.050 residencias y más de 30 edificaciones públicas, tales como centros educativos, sanitarios, iglesias, oficinas municipales, un estadio y otras instalaciones necesarias para satisfacer las demandas de los ciudadanos.

No obstante, el traslado generó ciertas polémicas. A pesar de que la empresa presentó la recién creada ciudad como una opción bien pensada, varias personas expresaron preocupaciones sobre las condiciones del traslado, las oportunidades laborales y la adaptación a un nuevo entorno, mientras que un segmento de la población decidió permanecer en la vieja Morococha.

Para entender el impacto de este traslado y el avance de la minería en la región, revisa también la historia de Morococha y otros reportajes sobre el papel de China en América Latina.