Los robots de compañía en China comienzan a pasar de los laboratorios y demostraciones tecnológicas a escenarios cotidianos. Residencias para adultos mayores ya están incorporando robots capaces de conversar, realizar tareas, dirigir ejercicios e incluso identificar emociones.
Una residencia para adultos mayores de Shenzhen, en la provincia de Guangdong, ofrece una muestra de esta transformación. El centro comenzó a introducir robots en 2019 en colaboración con empresas tecnológicas locales y actualmente utiliza diferentes equipos para apoyar las actividades diarias y acompañar a sus residentes.
Entre sus funciones se encuentran conversar con los adultos mayores, participar en partidas de ajedrez chino, dirigir ejercicios de tai chi y realizar tareas como transportar objetos, doblar ropa u ordenar espacios.
La experiencia representa también un campo de pruebas para una industria que busca desarrollar robots capaces de interactuar de manera cada vez más natural con las personas.
China explora robots para el cuidado de adultos mayores
El envejecimiento de la población está impulsando nuevas necesidades de atención y asistencia en China.
Al cierre de 2025, más de 320 millones de personas tenían 60 años o más, equivalentes aproximadamente al 23% de la población del país. Las proyecciones indican que esta cifra podría superar los 400 millones durante la próxima década.
Esta transformación demográfica está llevando a empresas e instituciones a explorar soluciones tecnológicas que puedan complementar las labores tradicionales de cuidado.
Residencias ubicadas en ciudades como Beijing, Shanghai, Hangzhou y Shenzhen ya han comenzado a incorporar distintos tipos de robots para apoyar algunas de sus actividades.
La tecnología no busca únicamente realizar tareas físicas. Uno de los campos que está ganando importancia es la capacidad de los robots para escuchar, mantener conversaciones y ofrecer cierto nivel de interacción emocional.
Inteligencia artificial permite reconocer emociones
El avance de la inteligencia artificial está ampliando las capacidades de estos dispositivos.
Los grandes modelos multimodales y las tecnologías de inteligencia incorporada permiten desarrollar sistemas capaces de reconocer emociones, iniciar comunicaciones y generar respuestas de acuerdo con las interacciones que mantienen con los usuarios.
Empresas chinas están trabajando, además, en modelos específicamente diseñados para relaciones de acompañamiento prolongadas.
UBTECH, por ejemplo, asegura que su modelo emocional puede reconocer más de 20 emociones con una precisión superior al 90%. La compañía también desarrolla sistemas destinados a sincronizar el habla con los movimientos físicos de los robots.
Estas capacidades apuntan a conseguir interacciones más naturales, especialmente en entornos donde el acompañamiento constituye una parte importante del servicio.
Mercado de robots de compañía apunta a fuerte crecimiento
El potencial económico también está impulsando nuevas inversiones y desarrollos.
En mayo de 2026, la empresa china UBTECH Robotics presentó la serie UWORLD U1, una línea de robots humanoides ultrabiónicos de tamaño completo diseñada para avanzar hacia la producción en masa.
Según la compañía, las preventas de esta serie ya superaron las 10.000 unidades.
UBTECH proyecta que el mercado de la robótica ultrabiónica en China podría pasar de un sector valorado en decenas de miles de millones de yuanes hasta alcanzar el nivel del billón de yuanes entre 2026 y 2036.
La evolución de esta industria dependerá tanto del desarrollo del hardware como de sistemas operativos, modelos de inteligencia artificial, tecnologías de reconocimiento emocional y capacidad para fabricar estos equipos a gran escala.
Más aplicaciones para los robots de compañía
El cuidado de adultos mayores aparece como uno de los primeros mercados para estas tecnologías, pero las aplicaciones potenciales son más amplias.
Los especialistas identifican oportunidades en áreas de alta interacción, como acompañamiento infantil, educación, rehabilitación y determinados entornos médicos.
Sin embargo, la adopción a gran escala todavía se encuentra en una etapa inicial. La industria deberá demostrar la utilidad práctica de estas tecnologías, reducir costos y desarrollar productos capaces de funcionar de manera segura durante largos periodos.
El desempeño de los robots en escenarios reales será clave para perfeccionar sus capacidades antes de una eventual expansión hacia los hogares.
Privacidad y ética, los desafíos de la robótica
La expansión de los robots de compañía también abre nuevos debates.
Entre las principales preocupaciones aparecen la protección de los datos personales, privacidad, seguridad, normas éticas para la interacción entre personas y máquinas y posibles situaciones de dependencia tecnológica.
Organizaciones de la industria robótica china han planteado que estos desarrollos deben mantener el bienestar de las personas como objetivo central e incorporar criterios de seguridad, ética y privacidad durante todo el ciclo de vida de los productos.
Una de las recomendaciones es mantener claramente diferenciadas las identidades de las personas y los robots. Bajo esta perspectiva, la tecnología debe funcionar como una herramienta de acompañamiento y asistencia, pero no plantearse como sustituto de las relaciones humanas.
El crecimiento de los robots de compañía en China muestra así una nueva etapa de la robótica: máquinas que ya no están pensadas únicamente para fábricas y procesos industriales, sino también para interactuar directamente con las personas.
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