China está ganando protagonismo en la carrera mundial de los robots humanoides. Durante el primer semestre de 2026, el país superó las 40.000 unidades enviadas y concentró el 97% de los envíos globales, según un informe presentado durante la Conferencia Mundial de Robots 2026, realizada en Pekín.

El dato muestra la velocidad con la que está creciendo una industria que combina inteligencia artificial, robótica, manufactura avanzada y automatización.

Pero el siguiente desafío ya no consiste únicamente en fabricar máquinas capaces de caminar, correr o realizar demostraciones. Empresas y desarrolladores buscan que los robots puedan ejecutar actividades útiles de manera autónoma y segura en entornos reales.

La edición 2026 de la Conferencia Mundial de Robots mostró precisamente esta transición. Más de 300 empresas, principalmente chinas, presentaron alrededor de 2.000 productos y soluciones, incluyendo aplicaciones para manufactura, logística y tareas domésticas.

China supera los 40.000 robots humanoides enviados

El Informe sobre el Desarrollo de la Industria de Robots Humanoides 2026 analiza la evolución del sector, sus tendencias tecnológicas, cadena industrial y nuevas aplicaciones.

Según Zhang Feng, presidente del Comité de Robótica Humanoide de China, la industria está acelerando su transición desde pruebas y producción a pequeña escala hacia una etapa de implementación más frecuente.

Durante los primeros 6 meses del año, los envíos chinos superaron las 40.000 unidades, equivalentes al 97% del total mundial reportado por el estudio.

China busca acompañar este crecimiento con un ecosistema basado en 4 componentes: desarrollo de estándares, formación de talento, cooperación internacional e infraestructura para innovación.

El objetivo es construir una industria que abarque desde componentes y software hasta fabricación, entrenamiento de modelos y aplicaciones comerciales.

Puente a China

Robots pasan de las exhibiciones a las fábricas

Uno de los principales cambios observados durante 2026 es el intento de llevar los robots humanoides hacia actividades productivas. Durante la Conferencia Mundial de Robots se mostraron máquinas realizando tareas como clasificación de paquetes, ensamblaje de componentes electrónicos y actividades domésticas.

La industria denomina a esta evolución inteligencia incorporada o física, donde los sistemas de inteligencia artificial dejan de limitarse a procesar información digital y comienzan a interactuar directamente con objetos y espacios.

Para lograrlo, los robots necesitan integrar visión artificial, sensores, motores, procesamiento de datos y modelos capaces de interpretar el entorno y tomar decisiones.

Ese desarrollo puede abrir nuevas aplicaciones en manufactura, logística, atención de servicios y tareas realizadas actualmente en entornos peligrosos o repetitivos.

Robots industriales chinos también crecen en el exterior

El avance tecnológico chino no se limita a los humanoides. China se convirtió en exportador neto de robots industriales por primera vez en 2025, cuando sus exportaciones superaron a las importaciones. Ese año, las ventas externas de estos equipos aumentaron 48,7%, según información oficial de la Administración General de Aduanas.

La tendencia continuó durante 2026.

En el primer semestre, China exportó 6.290 millones de yuanes en robots industriales, aproximadamente US$ 930 millones, un crecimiento interanual de 18,6%. Estos equipos llegaron a 141 países y regiones.

Entre enero y julio, el valor de las exportaciones alcanzó 7.340 millones de yuanes, con un crecimiento de 13,2%.

Estos indicadores muestran que la robótica comienza a ocupar un espacio creciente dentro de las exportaciones tecnológicas chinas.

China aprovecha su capacidad manufacturera

Una de las ventajas de China en esta industria se encuentra en su cadena de suministro.

La fabricación de robots requiere motores, sensores, baterías, semiconductores, sistemas de visión, componentes mecánicos y software especializado.

La escala de la industria manufacturera china facilita la integración de estos elementos y permite a las empresas acelerar el desarrollo de nuevos productos.

China también dispone de un amplio mercado interno donde estas tecnologías pueden probarse en diferentes sectores. Los sistemas robóticos desarrollados en el país ya han sido implementados en más de 70 grandes sectores industriales, generando experiencia y datos para desarrollar nuevas soluciones.

Esta combinación de manufactura, demanda interna e innovación está ayudando a las compañías chinas a competir progresivamente en mercados internacionales.

El reto está en la autonomía de los robots

El fuerte crecimiento de los envíos no significa que la tecnología haya resuelto todos sus desafíos.

Los robots humanoides todavía enfrentan dificultades para comprender situaciones inesperadas, corregir errores y ejecutar durante largos periodos actividades que para una persona resultan sencillas.

Incluso representantes de compañías líderes del sector reconocen que los modelos de inteligencia artificial utilizados para la toma de decisiones y la interacción continúan siendo uno de los principales cuellos de botella.

Durante la conferencia, fabricantes chinos mostraron avances en tareas productivas, pero el objetivo de alcanzar una adopción comercial masiva todavía requiere mejoras en autonomía, fiabilidad y costos.

Por ello, la siguiente competencia tecnológica probablemente no estará determinada únicamente por cuántos robots se fabrican, sino por qué tan útiles pueden resultar en actividades reales.

¿Qué puede significar este avance para Perú?

Para economías como la peruana, el crecimiento de la robótica china permite observar tecnologías que podrían tener aplicaciones futuras en minería, logística, manufactura, puertos y otras actividades productivas.

La automatización puede resultar especialmente relevante en operaciones repetitivas, ambientes de riesgo o actividades donde se requiere precisión constante.

Sin embargo, adoptar estas soluciones también requiere infraestructura digital, profesionales capacitados y empresas capaces de integrar nuevas tecnologías dentro de sus procesos.

La relación entre Perú y China puede abrir espacios para intercambio de conocimiento, formación de talento y cooperación tecnológica, especialmente a medida que la inteligencia artificial y la automatización adquieren mayor importancia en las industrias.

El crecimiento de los robots humanoides en China muestra así una transformación que va más allá de las exhibiciones tecnológicas: el sector empieza a buscar aplicaciones concretas capaces de modificar cómo funcionan fábricas, centros logísticos y servicios durante los próximos años.

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