Las piezas son parte de la colección del Museo Tumbas Reales de Sipán situado en Lambayeque, correspondientes al ajuar funerario de este personaje de la élite mochica. El descubrimiento sucedió en 2008 por parte de los arqueólogos Steve Bourget y Bruno Alva, y este fue uno de los hallazgos más importantes registrados en el complejo arqueológico Úcupe-El Pueblo en el valle de Zaña. Entre los objetos mostrados en Pekín se exhiben una máscara funeraria de cobre plateado de forma antropomorfa, una escultura de cobre dorado, una nariguera de plata con forma de medialuna, una orejera de plata y una botella de gollete tubular con asa estribo, entre otros.
Un legado que muestra el pasado del Perú
Este conjunto arqueológico nos ayuda a profundizar en el conocimiento de la organización de poder y estructura social, las prácticas sociales, políticas y religiosas realizadas por la cultura Mochica ubicada en el valle del Zaña, Lambayeque. El hallazgo está relacionado de forma contemporánea con el Señor de Úcupe y el Viejo Señor de Sipán. Además, se identificaron emblemas vinculados a personajes de alta jerarquía, símbolos que revelan cómo se relacionaban las élites de los distintos valles de la costa norte del antiguo Perú.
La exhibición en Pekín junta bienes arqueológicos de diferentes culturas y presenta más de tres mil años de historia, arte, tecnología y costumbres del antiguo Perú. La representación de Lambayeque incluye piezas procedentes del Museo Arqueológico Nacional Brüning, el Museo de Sitio Túcume y el Museo Nacional de Sicán. La aparición de estos objetos culturales es una forma internacional de mostrar el patrimonio arqueológico de esta región norteña del país y enseñar a públicos asiáticos la complejidad y el desarrollo alcanzados por las antiguas sociedades de la costa norte peruana.
Del valle de Zaña a Pekín
La historia milenaria de Lambayeque tiene una vitrina de excepción en China. La exposición dedicada al Señor de Úcupe permanece abierta en el Museo de la Capital de Pekín hasta el 7 de octubre de 2026; es decir, hasta este martes, cuando concluya su estancia en la capital china. Terminada esta etapa, la muestra no se detiene: continuará su itinerario en el Ningbo Museum, donde nuevos visitantes tendrán la oportunidad de conocer uno de los hallazgos más significativos de la arqueología del norte peruano. El recorrido de esta pieza resulta simbólico. Procedente del valle de Zaña, en la región Lambayeque, el Señor de Úcupe ha viajado miles de kilómetros para convertirse en embajador de la herencia cultural de su tierra.
Su presencia en Pekín proyecta a escala internacional la riqueza histórica de una región cuyas antiguas sociedades dejaron una huella profunda en los Andes. Con esta exhibición, el Perú refuerza además su presencia cultural en el escenario mundial. El Señor de Úcupe se suma a otras muestras del patrimonio arqueológico peruano que han sido presentadas en importantes museos y espacios culturales del mundo, lo que consolida el interés global por las civilizaciones que florecieron en el territorio peruano mucho antes de la llegada de los europeos.











