De acuerdo con los datos difundidos el 12 de octubre por la Asociación China de Fabricantes de Automóviles, entre enero y septiembre de 2026 las fábricas chinas produjeron 12,48 millones de estos vehículos y se comercializaron 12,47 millones, lo que representa un crecimiento interanual superior al 10% en ambos indicadores. Con estas cifras, uno de cada dos autos nuevos que se venden en el país ya pertenece a esta categoría: su participación alcanzó el 53,6% del total de ventas durante el periodo.
Septiembre, el mes con mayor cantidad de ventas
Septiembre fue el mes en que el impulso se hizo más evidente. Las fábricas chinas produjeron 1,81 millones de vehículos de nueva energía, un 12,2% más que en el mismo mes de 2025, mientras que las ventas llegaron a 1,82 millones de unidades, con un alza del 13,6%. Que las ventas superen ligeramente a la producción apunta a una demanda sostenida, capaz de absorber lo que sale de las líneas de ensamblaje sin generar acumulación de inventarios, algo que no siempre ocurre en una industria sometida a una competencia tan intensa. Más llamativo aún fue el peso que alcanzaron dentro del mercado. En septiembre, su cuota sobre el total de ventas de automóviles nuevos subió hasta el 61,6%, la más alta registrada hasta ahora.
En la práctica, esto significa que más de seis de cada diez autos nuevos vendidos ese mes en China fueron eléctricos, híbridos enchufables o de otra tecnología de nueva energía. Para muchos analistas, la cifra refleja un cambio profundo en los hábitos de compra: los consumidores ya no ven estos vehículos como una alternativa de nicho, sino como la opción principal al momento de renovar su auto. Ese giro se ha visto favorecido por la ampliación de la red de carga, la variedad de modelos disponibles en distintos rangos de precio y el respaldo de las políticas de impulso al sector.
La expansión a mercados internacionales
La fortaleza también se proyecta hacia el exterior. En septiembre, China exportó 1,05 millones de vehículos, de los cuales 571.000 fueron de nueva energía. Por cuarto mes consecutivo, estas unidades representaron más de la mitad de los envíos automotrices al extranjero, una señal de que el auge no se limita al mercado doméstico. Los fabricantes chinos están ganando terreno en otras regiones y el país asiático consolida su posición como uno de los principales proveedores mundiales de vehículos eléctricos e híbridos, en un momento en que la transición hacia una movilidad más limpia avanza en distintas partes del planeta y la competencia por liderar esa transformación se vuelve cada vez más intensa.











