"En el Perú no tenemos restricción para ningún capital extranjero", mencionó a la Agencia Andina el presidente ejecutivo de ProInversión, Luis del Carpio, tras ser preguntado si empresas de China lograran invertir en el proyecto de Corío, ubicado en la región sureña de Arequipa.
La importancia del puerto de Corío
"Nosotros tratamos con empresas, las cuales son de capitales de distintos países. Para el proyecto del puerto de Corío tenemos interés de inversionistas de Estados Unidos, China, Corea, Japón y Europa", mencionó. "La verdadera dimensión de Corío será, además del puerto, la inversión en industria, empleo y actividad económica que seamos capaces de generar. El puerto es la puerta, lo verdaderamente transformador será todo lo que consigamos construir detrás de esa puerta", recalcó. El puerto de Corío, con una inversión aproximada de 844,48 millones de dólares, tiene como objetivo mejorar la competitividad de los productores del sur para simplificar su conexión con mercados extranjeros.
El Plan Maestro
El Plan Maestro ha trazado la hoja de ruta de un terminal multipropósito que busca posicionarse como un punto clave para el comercio. Su especialidad serán los graneles sólidos limpios, es decir, aquellas cargas a granel que no contaminan ni requieren un manejo ambiental especialmente delicado. Pero el proyecto no se limita a ese segmento: también contará con infraestructura para recibir carga general y contenedores, lo que le daría flexibilidad para adaptarse a distintas necesidades del mercado. Los números respaldan la ambición. Según las proyecciones, hacia 2030, cuando se espera que el terminal ya esté en funcionamiento, el escenario más optimista apunta a una captación de hasta 19 millones de toneladas de graneles, que serían el corazón de la operación.
A ello se sumarían alrededor de 932.000 toneladas de carga general, un volumen mucho menor, pero que refuerza el carácter diversificado del puerto. Conviene subrayar que estas cifras corresponden a los escenarios optimistas, es decir, a lo que podría ocurrir si las condiciones del mercado, la inversión y la demanda acompañan. Habrá que ver si, una vez que el terminal entre en operación, la realidad confirma estas expectativas o si los volúmenes terminan por situarse en cifras más moderadas.











