Luego de 18 días de viaje y siete inmersiones, el grupo retomó con muestras de roca que, según los primeros informes, tenían hasta 15,4 gramos de oro y 1.271 gramos de plata por tonelada. La investigación está formada por la Universidad Tsinghua, el Instituto de Geología Marina de Qingdao, dependiente del Servicio Geológico de China, y la Universidad Jiao Tong de Shanghái, entre otras instituciones. La televisión estatal china CCTV dio a conocer el hallazgo el 11 de setiembre, según su información, el equipo encontró un nuevo campo hidrotermal de alta temperatura activo y de gran tamaño cuyos recursos importantes de sulfuros polimetálicos podrían llegar a ser, según un análisis previo, al nivel de un yacimiento submarino de categoría mundial
Tres conos de sulfuros en una cuenca de trasarco
El yacimiento se localiza en una cuenca de trasarco del Pacífico occidental, dentro de la zona económica exclusiva que reclama China. Se trata de una depresión del fondo marino que se forma tras un arco de islas volcánicas. Allí donde una placa tectónica se desliza por debajo de otra. Según la cadena estatal CCTV, la cuenca se sitúa en el límite entre la placa Euroasiática y la placa del mar de Filipinas, una franja que la televisión describe como de intensa actividad tectónica. El equipo científico no llegaba como novato: antes de esta campaña ya había realizado más de una decena de exploraciones en el área, en las que identificó decenas de chimeneas hidrotermales a profundidades de entre 700 y 1.500 metros, con fluidos que superaban los 315 grados centígrados.
El texto de CCTV, recogido por el diario 'Science and Technology Daily', explica que el nuevo campo hidrotermal quedó delimitado tras un estudio de detalle y un muestreo directo en el lugar, y añade que el depósito de sulfuros asociado se organiza en tres grandes estructuras cónicas. En el laboratorio del buque se determinó que los minerales predominantes son la calcopirita (un sulfuro de cobre y hierro), la pirita (un sulfuro de hierro) y la esfalerita, la principal fuente de la que se extrae el zinc.
Lo que aún falta saber
Las cifras que han trascendido son, por ahora, provisionales. Proceden de análisis hechos a bordo del buque sobre un puñado de muestras; no existe un artículo científico revisado por pares y tampoco se ha dado a conocer ni la ley media del yacimiento ni el tonelaje de mineral. El análisis difundido por la web Xenospectrum advierte de que las concentraciones máximas, por sí solas, no permiten calcular el volumen total del depósito ni saber si explotarlo resultaría rentable. La propia CCTV reconoce que, debido a la elevada presión y a la complejidad geológica, este tipo de yacimientos hidrotermales activos aún no reúnen las condiciones para ser explotado. A ello se suma el debate ambiental: los estudios sobre el impacto real de la minería submarina han documentado pérdidas de biodiversidad en los fondos que se alteran.
Tampoco hay coordenadas exactas. Según el South China Morning Post, la plataforma de seguimiento Shipxy ubicó el barco en aguas al norte y al este de Taiwán y al norte de Filipinas. El equipo planea regresar en 2027 con más equipos inteligentes para evaluar las reservas. "Ahora nuestra investigación se centra sobre todo en la observación, la detección y el muestreo del fondo marino", explicó Song. Después, añadió, seguirán trabajando en el campo ya descubierto para estudiar su estructura profunda y ofrecer una evaluación detallada de los límites, las características y la estructura tridimensional de la zona mineralizada, como paso previo a la siguiente fase de explotación. Los datos de la expedición se dieron a conocer en el informativo de CCTV del 11 de setiembre del 2026, que reprodujo el Beijing Daily, y en la versión en inglés de CGTN.











