Las entidades bancarias prestaron 1,08 billones de yuanes (161.370 millones de dólares) durante el mes de septiembre, excediendo las previsiones y apuntando con fuerza frente a los 60.000 millones de yuanes (8960 millones de dólares) de agosto, según los cálculos de Reuters con base en los datos publicados el miércoles por el Banco Popular de China. Los expertos consultados por el medio predecían que los nuevos créditos alcanzarían los 975.000 millones de yuanes (145.589 millones de dólares) frente a los 1,29 billones de yuanes (192.743 millones de dólares) del mismo mes del año pasado. Los bancos chinos tienen la costumbre de incrementar la concesión de crédito hacia el final de cada trimestre para lograr sus objetivos internos.
El origen de estos aumentos
Los aumentos del crédito sugieren que la última tanda de estímulos de Pekín puede estar dando resultados, siempre y cuando la debilidad del crecimiento crediticio general refleje una demanda leve por parte de los hogares y las empresas. Los empresarios tienen en la mira los datos del producto interior bruto (PIB) del tercer trimestre para indagar señales de estabilización en una economía parcialmente dañada por la crisis inmobiliaria y la fragilidad del consumo. "La mejoría refleja probablemente el despliegue de nuevos instrumentos financieros de política pública en septiembre, que impulsaron la inversión en proyectos y la demanda de financiación corporativa", mencionó Zhou Hao, economista líder de Guotai Junan International.
"Sumados a unos datos comerciales más sólidos, las últimas cifras apuntan a que las medidas adoptadas están teniendo un impacto positivo en la actividad económica". Las ganancias comerciales de China aumentaron en septiembre más de lo que se pensaba por una gran cantidad de exportaciones, colocando al país en camino de batir su propio récord del año pasado. Los créditos a hogares, entre los que se incluyen las hipotecas, se mantuvieron uniformes en septiembre tras una contracción de 202.900 millones de yuanes (30.317 millones de dólares) en agosto, según Reuters. El Banco Popular de China no reporta las cifras mensualmente; fue la misma Reuters quien hizo los cálculos del mes de septiembre comparando los datos acumulados de enero a septiembre con el periodo de enero a agosto.
El Banco Popular de China adopta formas selectivas de relajación
En los últimos días de septiembre, el Estado chino comunicó un conjunto de medidas para restablecer el crecimiento, con rebajas selectivas de tipos e incentivos hipotecarios. Desde Fitch Ratings mencionaron que esas propuestas permitirían facilitar ligeramente la trasmisión del crédito, pero ven difícil que se reactive de forma sustancial la demanda general ni revertirán la debilidad estructural del sector inmobiliario. Las autoridades prometieron fortalecer las medidas de respaldo para lograr el crecimiento anual establecido entre el 4,5% y el cinco%. Son pocos los expertos que prevén recortes necesarios de los tipos oficiales o del coeficiente de reservas obligatorias de la banca, ya que el organismo emisor se inclina por apoyos selectivos antes que por estímulos monetarios generalizados.
"Dudamos que la debilidad generalizada del crédito desencadene una mayor relajación monetaria, sobre todo porque el Banco Popular de China considera que gran parte responde a factores estructurales", señaló Capital Economics en un informe. "Sin embargo, dado el elevado endeudamiento de la economía y las crecientes tensiones financieras en el tejido empresarial, prevemos que el banco central se verá presionado para retomar los estímulos el próximo año, con una rebaja estimada de 20 puntos básicos en los tipos de interés." La masa monetaria M2 (en palabras simples, es todo el dinero que la gente y las empresas tienen disponible o casi disponible para gastar en una economía) mostró en septiembre un avance interanual del 7,2%, y fue su cota más baja en 18 meses, por debajo del 7,4% previsto por los analistas consultados por Reuters.











