Esta solución totalmente automatizada sin la intervención humana se considera importante para la implantación comercial de los vehículos ya que la transmisión de energía es sumamente valorada como la principal vía para este tipo de recargas. Sin embargo, las soluciones tradicionales con núcleo de ferrita se enfrentaron a desafíos de eficiencia, densidad de potencia y estabilidad térmica. Mejorar las últimas dos condiciones fue uno de los desafíos más difíciles para la tecnología de recarga inalámbrica.

El apoyo británico, clave para el desarrollo

Los investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales de Dongguan, en la provincia austral de Guangdong, asignado a la Academia de Ciencias de China, han contado con el apoyo de la Universidad de la Ciudad de Hong Kong, la Universidad de Cambridge y el Instituto de Física para desarrollar un sistema vinculado a los Vehículos de Nueva Energía (VNE) y permite realizar una recarga de 20 kilovatios (kW) y fundamentado en aleaciones nanocristalinas con la que se llegó a alcanzar una eficiencia de conversión del 98,51%. Este estudio, publicado recientemente en 'Nature Communications', lo detalla como una estructura de núcleo magnético con forma de paso elevado, cumpliendo las de alta temperatura a largo plazo exigidas por la carga inalámbrica.

La banda de núcleo magnético desarrollada por los equipos chinos y británicos tiene las dimensiones de 40 mm de largo por 330 mm de ancho y apenas cuatro mm de grosor, es decir, la mitad del espesor de las soluciones convencionales basadas en ferrita. A pesar de ser más delgada, posee una densidad de potencia superior. Los investigadores anticipan que esta innovación pueda mejorar más el desempeño del sistema y elevar la eficiencia de la carga. Su implementación industrial también se está desarrollando por el Instituto de Ciencia y Tecnología de Materiales de Dongguan. Según este instituto, este modelo también se puede aplicar al transporte ferroviario, a los vehículos industriales guiados automáticamente y a las aeronaves de baja altitud.

El sector de los VNE ya tiene su plan quinquenal

Para setiembre, el Ministerio de Industria y Tecnología de la Información de China y ocho departamentos del país informaron sobre un plan quinquenal para el sector de los vehículos de nueva energía (VNE) inteligentes y conectados, que abarca el periodo 2026-2030. Este plan establece las prioridades de China en esta industria durante los próximos años buscando posicionar el desarrollo de estas tecnologías de conducción independiente, un campo que las autoridades del país asiático han venido apostando de manera constante y sostenida.

Entre sus metas centrales, el documento plantea que, hacia 2030, los vehículos con funciones de conducción autónoma tengan un uso generalizado en todo el territorio chino. Asimismo, prevé que se observe una conducción de alto nivel de automatización en entornos como autopistas, vías rápidas urbanas y determinadas arterias de las principales ciudades, lo que marcaría un paso importante hacia la adopción masiva de esta tecnología en la movilidad cotidiana.