La medida fue adoptada por el Ministerio de Comercio, la Administración General de Aduanas y el Departamento de Desarrollo de Equipamiento de la Comisión Militar Central, en aplicación de la legislación china sobre control de exportaciones. Según explicó el Ministerio, los artículos alcanzados por las restricciones pueden servir tanto para fines civiles como militares. Por ello, sostuvo, el ajuste busca resguardar la seguridad y los intereses nacionales de China, además de cumplir con sus compromisos internacionales en materia de no proliferación.
¿Por qué se tomó esta decisión?
El Ministerio de Comercio explicó que los artículos alcanzados por las medidas pueden emplearse tanto en el ámbito civil como en el militar. Por eso, el ajuste busca proteger la seguridad y los intereses nacionales de China y honrar sus compromisos internacionales de no proliferación. Al mismo tiempo, el Gobierno aseguró que también quiere preservar la seguridad y la estabilidad de las cadenas industriales y de suministro a escala global. Con ese fin, las solicitudes de licencias de exportación serán evaluadas conforme a la ley, y las que cumplan los requisitos serán aprobadas.
Según la misma fuente, las autoridades comunicaron la decisión de antemano a los países y regiones con los que Pekín mantiene mecanismos de diálogo sobre control de exportaciones. La cartera indicó que los ajustes responden a la rápida evolución de la industria y la tecnología de drones así como a los comentarios recogidos en el sector tras revisar las medidas vigentes. Subrayó, además, que la decisión refleja el rechazo de China al uso ilícito de estos aparatos con fines no pacíficos, y su apoyo al comercio y la cooperación internacionales de las empresas chinas en el terreno civil.
Puertas abiertas al diálogo
Por último, el Gobierno chino se mostró dispuesto a sostener intercambios bilaterales con las partes interesadas sobre sus políticas y prácticas de control de exportaciones, a escuchar sus opiniones y a facilitar el comercio que se ajuste a las normas. Las restricciones recaen sobre ciertos vehículos aéreos no tripulados y sobre una serie de componentes asociados: motores, equipos de comunicación, programas informáticos y tecnologías vinculadas al control de vuelo y la navegación, entre otros productos detallados en la disposición oficial.
No es la primera vez que Pekín aprieta el torniquete. En agosto pasado, China ya había endurecido los controles a la exportación hacia Estados Unidos de drones y de otros artículos de doble uso de su lista de control. Aquella vez, las solicitudes pasaron a someterse a una revisión estricta, caso por caso, y sin acceso a facilidades para obtener licencias.











