En la feria Fruit Attraction 2026, celebrada en Madrid, las empresas Agualima y Euroandes anunciaron sus planes para abrir nuevos mercados y sacar provecho de los meses en que otros países productores tienen menos fruta disponible. Uno de los avances más llamativos es que ya comenzaron los envíos de arándanos orgánicos peruanos a China. A ello se suma otra apuesta ambiciosa: estirar la disponibilidad de la fruta hasta abril, algo que podría cambiar los calendarios comerciales que hoy manejan con los compradores europeos.

China, un nuevo mercado para los arándanos peruanos

Una de las novedades comerciales de la feria la anunció Agualima: la empresa ya exporta arándanos orgánicos a China, un destino que se suma a sus operaciones en Europa y Estados Unidos. Su gerente comercial, Enrique Harten, aseguró que la compañía fue la primera en conseguir la certificación necesaria para despachar este tipo de fruta al mercado chino. Se trata, vale precisarlo, de una afirmación de la propia empresa. Si bien el paso es parte de su estrategia de diversificación, no se informaron los volúmenes enviados, el valor de las operaciones ni el peso que tendría China dentro de sus ventas al exterior.

Llegar a destinos tan lejanos exige cuidar al máximo la fruta. Por eso, Agualima apuesta por la calidad, el calibre, la pruina (la capa natural que recubre el arándano), el sabor y la vida poscosecha. Harten destacó que una duración comercial de entre 45 y 50 días es clave para sostener estos envíos de larga distancia, pues la fruta debe pasar por acondicionamiento, transporte, distribución y venta sin perder las cualidades que la hacen atractiva para el consumidor.

Europa y la apuesta comercial de los exportadores

La segunda estrategia que se dio a conocer en Madrid busca cambiar el calendario de comercialización de la fruta peruana. Euroandes evalúa extender sus envíos durante febrero, marzo y abril, meses en los que quiere ampliar la disponibilidad de arándanos para sus compradores. La apuesta se apoya en la innovación varietal y en la experiencia acumulada en el manejo de los cultivos, dos factores que podrían permitir una oferta más prolongada. Conviene precisar que, por ahora, se trata de una oportunidad en estudio y no de una ampliación de temporada confirmada ni con volúmenes comerciales definidos.

Según explicó María Alejandra Arangurí, directora de la empresa, el mercado europeo ofrece espacio en los períodos en que baja la oferta de fruta de otros orígenes. Entre los competidores que influyen en esas ventanas comerciales, mencionó a Marruecos, cuya presencia en ciertas ventanas comerciales pesa sobre las opciones de abastecimiento y es uno de los actores frente a los que Perú busca posicionarse. La estrategia peruana pasa por detectar los momentos en que la oferta global se reduce y diseñar programas que respondan a lo que piden los compradores. La meta, además, va más allá de colocar fruta en operaciones aisladas: lo que se persigue es construir vínculos comerciales más sólidos y duraderos con los clientes.