Detrás de esta gran expansión no solamente hay hectáreas. Este crecimiento está acompañado por importantes inversiones, una constante profesionalización de la producción y la integración de tecnologías destinadas a mejorar la productividad y aumentar las ventanas de abastecimiento. Los sistemas de cultivo en sustrato, infraestructura de calidad bajo invernadero y técnicas contemporáneas de manejo permiten utilizar mejor las condiciones de clima, tiempo y altitud de las diferentes zonas productoras.

Yunnan, la provincia china concentradora de la producción de arándanos

Esta provincia ubicada en el suroeste de China es el principal punto del crecimiento de la industria. Yunnan superó las 182 mil toneladas producidas, representando el 30% del total nacional y un aumento del 510% en comparación con el año 2020. Este desarrollo muestra la velocidad con la que el cultivo ha ganado escala. A este importante desarrollo se le tiene que sumar provincias como Guizhou, Liaoning, Sichuan, Anhui, Shandong, Jilin y Jiangsu. Todas ellas en conjunto han creado cinco grandes zonas de producción distribuidas de sur a norte, lo que permite aprovechar distintas condiciones climáticas y posicionar las cosechas para conservar una oferta de arándanos en todo el año.

Estas zonas productivas también avanzan hacia provincias cercanas a Yunnan. Sichuan es la cuarta provincia productora del país, se caracteriza por sus áreas de mayor altura y temperaturas más bajas. Estas condiciones postergan su ventana de cosecha para futuros periodos. No obstante, su incremento afronta retos relacionados a las fuertes lluvias durante la primavera y las altas temperaturas en verano en la temporada de cosecha; por lo tanto, estos factores pueden afectar la calidad de la fruta.

Del crecimiento constante a la competencia por la calidad

El veloz avance de esta industria china abre una nueva etapa en la que producir más no será suficiente. La oferta es cada vez mayor y los consumidores son más cuidadosos con las decisiones de compra que toman. El reto ahora es mantener la calidad, garantizar la inocuidad y consolidar la imagen capaz de apoyar el crecimiento alcanzado. A esto también se le suma la variedad de los precios que obliga al sector a buscar nuevas formas de diferenciar las frutas y generarle valor. Con la expansión de los arándanos, también se han abordado temas como el cambio climático, la escasez de criterios unificados de calidad e inocuidad y la presencia de variedades no autorizadas.

La genética obtiene mayor importancia para las y los consumidores que están en la búsqueda de distintos sabores, texturas, presentaciones y formas de consumo. El siguiente paso para China es consolidar su constante capacidad productiva en una industria de mayor valor con el apoyo de la propiedad intelectual, estándares de calidad más sólidos y una mayor conexión entre productores y productoras, empresas y autoridades locales. Esta evolución dependerá de que su importancia en volumen pueda ser un liderazgo constante dentro del mercado internacional del arándano.