Según los trabajadores, la tecnología usa diferentes modelos de inteligencia artificial y modelos basados en principios industriales para mejorar los procesos de fabricación de hierro y acero, laminación, inspección de calidad y gestión empresarial. Hasta octubre, la compañía había puesto en funcionamiento 25 agentes inteligentes de negocio y desplegado más de 300 modelos de IA, además de más de mil agentes inteligentes de bajo código y aplicaciones ligeras desarrollados por trabajadores de primera línea. La empresa Nisco destacó que las tasas de control numérico y de conexión a redes de sus equipos alcanzaron el 100%, mientras el ciclo de desarrollo de nuevos productos se redujo al 50%.

¿Cómo es el proceso de producción?

En la fabricación de hierro, los modelos de predicción de temperatura y diagnóstico del estado del horno permiten anticipar tendencias con dos horas de antelación y una precisión superior al 90%, según la empresa. El uso de estas herramientas sube en más del 10% la proporción de hierro líquido de primera clase y ayudó a reducir el consumo energético por unidad de producción. En la laminación, un modelo de predicción de la fuerza de laminado responde en milisegundos y elevó su tasa de acierto del 88 al 98%, mientras la tolerancia de espesor se redujo a más o menos 0,2 milímetros. También el sistema bajó a 1,9% el error de espesor del acero, resultado con el que la empresa avanza a un nivel internacional.

Nisco, la siderúrgica china, sostiene que su apuesta por la inteligencia artificial ya se refleja en la planta: las aplicaciones desplegadas le permiten sostener una producción anual que supera los 2,5 millones de toneladas de planchas de acero y mejorar en medio punto porcentual el rendimiento del material terminado. El cambio más visible se registra en el laboratorio. La compañía puso en marcha un sistema automatizado de análisis metalográfico, en el que robots y modelos de IAtrabajan juntos para examinar la estructura interna del acero, con un acierto de reconocimiento superior al 95%. Según los especialistas de la firma, revisar cada muestra pasó de tomar 10 minutos a requerir entre 3 y 5, y la eficiencia global del proceso creció un 80%.

La ayuda de Huawei

La empresa añadió que la herramienta redujo en más del 25% los tiempos de paro de la producción provocados por emisiones fuera de los límites permitidos, y que además generó beneficios económicos anuales superiores a los 600.000 yuanes, unos US$89.552. Li Jinyan, director general del Departamento de Integración Digital e Inteligente de Nisco y titular de su Instituto de Investigación de Inteligencia Artificial, subrayó que el propósito de esta transformación no es reemplazar a los trabajadores, sino liberar su potencial para que puedan dedicarse a tareas de mayor valor añadido.

Desde Huawei, Cheng Yongfu, experto sénior en soluciones industriales de la unidad de siderurgia y metales no ferrosos, declaró a Prensa Latina que la IA industrial debe extenderse a la producción, las operaciones y la gestión para multiplicar su impacto. De cara al futuro, Nisco y Huawei planean seguir desarrollando esta tecnología y estudian construir un centro de datos especializado para fábricas inteligentes, con el que esperan ampliar las aplicaciones industriales de la inteligencia artificial.