Hace poco, el Museo de Shanghái inauguró la exposición 'En la cima del árbol del mundo: civilizaciones antiguas de América' y reunió más de 1.100 conjuntos de piezas provenientes de entidades culturales y museísticas de México, Perú, entre otros países. Esta exhibición se convirtió en una de las mayores exposiciones monográficas acerca de las antiguas civilizaciones americanas de mayor valor. Los bienes procedentes de organismos culturales de siete provincias chinas se muestran al lado de tesoros de arcaicas civilizaciones latinoamericanas, con el objetivo de incentivar al público a aprender sobre las semejanzas y puntos en común entre estas dos tradiciones civilizatorias.

Un intercambio enriquecedor

En el Museo de Beijing, la muestra 'Maíz-oro-jaguar: Gran exposición de las antiguas civilizaciones maya y andina' ofrece otra oportunidad a la riqueza cultural de América Latina. Los objetos más llamativos que se pueden encontrar son adornos de oro procedentes de la cultura Moche. Estas máscaras representan figuras relacionadas con el jaguar y platos de cerámica pintada que permiten a las personas y turistas aprender a disfrutar un poco de las antiguas civilizaciones latinoamericanas. En 2024, el Museo de Sanxingdui y el Museo del Sitio de Jinsha planificaron en Perú la exposición 'La luz del Sol: exposición de intercambio cultural entre la cultura del reino de Shu y la civilización Inca', explorando los puntos en común en torno al culto del sol, el oro y las creencias vinculadas con la naturaleza.

En junio, el Museo Nacional de China y el Museo Histórico Nacional de Brasil mostraron en conjunto una exposición acerca de la cultura alimentaria de la antigua China que, a través de cien bienes culturales, enseñó al público brasileño la diversidad de la gastronomía china. Por otro lado, Rafael Varón, director del Museo Nacional de Arqueología, Antropología e Historia del Perú, mencionó que la cooperación entre las entidades de los países se vincula cada vez más. “En los últimos años, hemos estado presentes en cuatro grandes exposiciones que se han realizado en China”, dijo. La exposición de los Guerreros de Terracota que llegó al Perú en 2016 también causó mucha alegría.

Una forma de unir dos culturas separadas por un océano

Para el experto Varón, la apertura de China, el auge del comercio entre el país asiático y América Latina y el creciente intercambio de personas han alimentado un flujo cultural que va en ambas direcciones. La cooperación entre museos, sostiene, le dará un nuevo impulso a esa dinámica. Las coincidencias entre ambos mundos son notables. Tanto la civilización Shu como la Inca rindieron culto al sol y mostraron un profundo respeto por la naturaleza. Por su parte, las culturas de la llanura central china y la maya, sin contacto entre sí, se inspiraron de forma independiente en los elementos naturales para crear sus propios sistemas de escritura.

Todas ellas, además, supieron aunar el saber arquitectónico con un sofisticado dominio de la astronomía y los calendarios. Gracias a las exposiciones temáticas, los públicos de China y América Latina tienen ahora la oportunidad de comprobar de primera mano los ecos que enlazan estas dos grandes tradiciones civilizatorias. “Las civilizaciones de China y América Latina comparten numerosos puntos en común en su concepción del mundo y del universo", mencionó Chu Xiaobo, director del Museo de Shanghái. Antonio Saborit, director del Museo Nacional de Antropología de México, explicó que, aunque las culturas estén distanciadas por un océano (Pacífico), las une una reflexión parecida sobre la filosofía de la vida humana.