“Hemos desarrollado con éxito un material de fibra de bambú de origen biológico que es naturalmente antibacteriano, ligero y lo suficientemente resistente como para sustituir al plástico en muchas aplicaciones de envasado de alimentos”, fueron las palabras de Zhang Junjie, director general de Hunan Lead Goal New Materials, una compañía con sede en Huaihua. Ofrece la misma relación coste-beneficio que el plástico, pero sin el impacto ambiental. Enfocada en el sector del embalaje, una de las mayores fuentes de residuos plásticos a nivel internacional, la empresa se enfocó en un nicho de mercado en el sector del bambú compitiendo con el plástico en precio, rendimiento e impacto ambiental.
Las ramas de bambú
Actualmente, el bambú que es totalmente biodegradable está surgiendo como una opción renovable prometedora. Aparte de ser una de las fibras naturales más fuertes del mundo, este tiene un ciclo de cultivo más rápido. En la comunidad científica, el desarrollo de compuestos poliméricos biodegradables y respetuosos con el medio ambiente que usan las fibras de bambú como ayuda se convirtió en un área de investigación activa. Hoy en día China es el mayor productor mundial de bambú. Según la Administración Nacional de Silvicultura y Pastizales, el gigante asiático posee 7,56 millones de hectáreas de bosque de bambú, que representan el 20% del total que hay en el mundo.
En 2022, China se agrupó con la Organización Internacional del Bambú y el Ratán para liderar la iniciativa El bambú como sustituto del plástico. Al siguiente año, la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma, con apoyo de ministerios, creó un plan de acción trienal para impulsar esta iniciativa. Este plan abarca diversas acciones que priorizan la innovación tecnológica, el desarrollo industrial, la sustitución de productos en el mercado y la cooperación internacional. Luego, en 2024, la administración usó un conjunto de normas de apoyo que abarcaba 140 artículos en nueve categorías, incluyendo materiales de construcción, suministros médicos y artesanías. La iniciativa ha dado frutos. Según la administración, la industria china del bambú alcanzó un valor de producción anual de más de 520 mil millones de yuanes (77.500 millones de dólares) a finales del año pasado, con más de 10.000 empresas procesadoras de bambú y 29 millones de personas empleadas en toda la cadena de suministro.
El renacimiento del bambú en Huaihua
En zonas como Huaihua, con bastantes recursos de bambú, las normas de apoyo y los cambios según las necesidades del mercado crearon nuevas oportunidades económicas. El sector del bambú que en un principio era una forma de subsistencia rural poco valorada, ahora es parte de la estrategia nacional del desarrollo sostenible. Ubicada entre las cordilleras de Wuling y Xuefeng, en el suroeste de la provincia de Hunan, Huaihua alberga 1.127 kilómetros cuadrados de bosques de bambú.
Ese material está profundamente relacionado con la historia y cultura china porque las comunidades locales han creado productos de bambú durante milenios. En 2004, se excavó una estera de bambú tejida en una tumba del yacimiento arqueológico de Gaomiao, en Hongjiang, Huaihua. Los análisis dieron como resultado que el artefacto tiene por lo menos 7.400 años, lo que convierte a este bien en el más antiguo registrado en China. “La calidad del bambú de la cordillera de Xuefeng es una de las mejores del país”, declaró Hu Dongsheng, secretario del Partido Comunista Chino en la oficina forestal del Huaihua.











