El puerto de Chancay sigue teniendo protagonismo en el mercado de contenedores del Perú. Si continúa con su ritmo de crecimiento, el terminal podría transportar más de 422.000 contenedores en el presente año, lo que significaría un avance del 82,5% en comparación con el volumen registrado el año pasado. Durante los primeros siete meses del 2026, el puerto transportó 246.452 contenedores, un aumento de 74,8% frente a los 141.000 contenedores examinados en el mismo periodo. El volumen acumulado en ese periodo ya alcanzó el 65% del total movilizado durante todo el ejercicio anterior cuando logró los 231.478 contenedores. Así lo calculó Alberto Ego Aguirre, presidente de la Comisión de Asuntos Marítimos, Portuarios y Aduaneros de la Cámara de Comercio de Lima. Según el vocero gremial, la participación de Chancay en el mercado nacional de contenedores pasó de 5,6% en 2025 a 10,1% durante los siete meses del 2026, lo que muestra el avance del terminal.
Chancay consigue terreno en la estructura portuaria del Perú
A pesar del crecimiento de Chancay, el puerto del Callao sigue siendo el líder en el movimiento de contenedores. Entre enero y julio de este año transportó 1,94 millones de contenedores y si sigue con ese ritmo, es muy probable que finalice el año con 3,33 millones, unos datos muy parecidos a los registrados el año pasado. Sin embargo, su participación nacional se reduciría de 80,9% a 79,6%. Por otro lado, Paita (ubicado en Piura) fue el segundo puerto de contenedores del 2025, desplazó 196.000 contenedores hasta julio y mantiene un ritmo anual de 336.000 contenedores aproximadamente para el cierre de este año. Para la Cámara de Comercio de Lima, estos datos significan un aumento de la oferta portuaria y una redistribución de los flujos de carga, antes de un desplazamiento inmediato del Callao.
En este contexto, la competencia entre los terminales genera debate sobre los aranceles portuarios y su impacto en los precios del comercio exterior. Aguirre menciona que Chancay al ser un terminal privado, debe operar un sistema de tarifas libres y manifestó su desacuerdo con la intención de supervisarlas. Para él, la competencia entre operadores puede flexibilizar los precios y mejorar las condiciones para los importadores y exportadores peruanos. Otro factor que se tiene que tomar en cuenta es el vínculo marítimo de China con Chancay, cuyo tiempo de tránsito no es menor de 30 días. Este camino sirve para consolidar los intercambios comerciales y perfeccionar la planificación logística de las compañías que participen en el comercio entre los dos mercados.
Una coordinación para la disminución de costos
La actividad portuaria no depende solo de muelles y grúas: también exige una coordinación fluida entre las instituciones que supervisan los controles aduaneros, sanitarios, marítimos, migratorios, ambientales y de seguridad. De acuerdo con Ego Aguirre, son 15 las entidades públicas que intervienen en estas funciones, entre ellas la Sunat, la Autoridad Portuaria Nacional (APN) y el Senasa. Su participación, precisó, cambia según el tipo de operación, la mercancía manejada y las contingencias que se presenten.
Frente a este panorama, el representante gremial planteó la necesidad de reforzar la interoperabilidad entre las instituciones, aplicar controles basados en la gestión de riesgos y establecer reglas claras que resulten atractivas para la inversión. Según indicó, estas medidas ayudarían a recortar demoras y sobrecostos, y darían mayor previsibilidad a los operadores logísticos. El desafío, concluyó, es que el puerto de Chancay y el sistema portuario peruano logren que el aumento en el movimiento de contenedores vaya acompañado de infraestructura de conexión y de procedimientos eficientes, de modo que se impulse la competitividad del comercio exterior del país.











