En el V Seminario de Integración Intercultural entre Universidades de China y Perú, realizado por China Yangtze Power Co., Ltd (CYPC) y el Instituto Confucio de la Universidad Ricardo Palma, se intercambiaron ideas acerca de los impactos políticos, económicos y sociales del cambio climático, los conocimientos de China en energías limpias, los desafíos del sistema energético peruano y el papel de las nuevas generaciones en la variedad energética. “Durante los últimos cinco años las universidades de China y Perú hemos convenido una relación cada vez más profunda y espacios como este seminario son importantes encuentros culturales. Seguiremos apoyando la investigación, formación de talentos e intercambios culturales. Esperamos que el conocimiento de las universidades y la creatividad de los jóvenes contribuyan al desarrollo de las energías limpias del Perú”, manifestó el presidente de China Yangtze Power International.
La palabra de los expertos peruanos
Por otro lado, el rector de la Universidad Ricardo Palma, Félix Romero, consolidó su compromiso con una educación superior que converse con los desafíos globales, y difundiendo la investigación y formación de profesionales listos para participar de manera activa en la construcción de un desarrollo sostenible. “Hablar de energía, innovación y sostenibilidad ya no es hablar únicamente del futuro; es hablar de las decisiones que debemos tomar hoy. Frente a las anomalías climáticas que ya afectan a nuestras sociedades, el gran desafío es convertir el conocimiento científico y tecnológico en soluciones concretas, sostenibles y aplicables a nuestras realidades”, indicó Romero.
En las presentaciones mediáticas, Pedro Gamio, exviceministro de Energía del Ministerio de Energía y Minas y profesor de la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), profundizó el tema Las anomalías climáticas globales: repercusiones políticas, económicas y sociales: “Perú es uno de los diez países más vulnerables al cambio climático al concentrar el 85% de la diversidad global. El cambio climático también nos obliga a repensar cómo producimos y gestionamos nuestra energía. La hidroelectricidad representa cerca del 50% de la matriz eléctrica del Perú, pero ya enfrenta una reducción de su capacidad por la disminución de los caudales. Por ello, avanzar hacia una matriz más diversificada, eficiente y basada en energías renovables no es solo una oportunidad de transición energética, sino una necesidad para fortalecer nuestra seguridad energética frente a un clima cada vez más variable”, fueron sus palabras.
La experiencia de China
Desde el país asiático, Chai Qimin, director de Planificación Estratégica del Centro Nacional de Estrategia Climática de China e investigador de la Universidad de Tsinghua, cooperó a través de una intervención en videollamada acerca del tema Nuestro futuro energético: el clima, el desarrollo y la transición de China hacia la energía limpia. Qimin expuso que desde hace una década, la estructura energética china cambió: la magnitud del carbón disminuyó considerablemente. “Actualmente, la participación de las energías no fósiles ha pasado del 12% al 22% en diez años. Tradicionalmente, en el consumo final en sectores como la industria, la construcción y el transporte se utilizaban sobre todo cuatro formas de energía: carbón, petróleo, gas y electricidad. Ahora disminuye poco a poco el uso directo del carbón, el petróleo y el gas, mientras aumenta con rapidez la electrificación que actualmente ha alcanzado el 30%. El objetivo fijado por China al 2050 es alcanzar posiblemente el 70% o incluso más de 75%”, refirió.
El escenario del sistema energético peruano fue explicado por Kehan Wang, investigador del Centro de Estudios sobre China y Asia-Pacífico, presentando el tema El próximo reto energético de Perú: garantizar un suministro eléctrico fiable al tiempo que se acelera la transición hacia un mix energético más limpio. Wang finalizó que “el Perú cuenta con abundantes recursos solares y eólicos, mientras que China dispone de tecnología, financiamiento y una presencia importante en nuestro sector eléctrico. Sin embargo, la transición energética peruana sigue siendo incompleta: la hidroelectricidad y el gas natural concentran cerca del 90% de la generación eléctrica, mientras que la participación solar y eólica continúa siendo pequeña. El desafío es crear reglas claras, incentivos adecuados y una política sostenida que permitan convertir la cooperación entre China y Perú en nueva capacidad renovable, mejores servicios y oportunidades para más personas”.











