La máquina es una tuneladora llamada Zhongtie 1662 de 16,68 metros de diámetro (una altura comparable con la de un edificio de cinco pisos), 125 metros de longitud y aproximadamente 4.800 toneladas de peso. Esta fue creada con el apoyo de China Railway Tunnel Group (CRTG) y será usada para excavar un túnel vial bajo el embalse de Dongpu, en la ciudad china de Hefei.
La participación de CRTG en el Perú
La empresa china ya tuvo acciones en el Perú en el túnel de acceso a Machu Picchu, entre otras obras notables. Esta semana, en el II Encuentro Latinoamericano de Asociaciones de Túneles y Espacios Subterráneos, la compañía presentará experiencias desarrolladas en el Perú y proyectos extranjeros que incluyen excavación mecanizada, monitoreo y sistemas inteligentes. El plan en cuestión permitirá superar una barrera geográfica sin la intervención directa de la superficie del embalse, que cumple funciones de control de inundaciones y abastecimiento de agua. Además, el trazado pasará cerca de una presa, un viaducto y una zona de protección de fuentes de agua potable.
La tuneladora construirá un tramo de aproximadamente 3 kilómetros, compuesto por dos tubos y dos niveles de circulación. Para trabajar en estos lugares, añade soluciones destinadas a disminuir la exposición de los trabajadores manteniendo el control de la excavación bajo condiciones de alta presión. Una de sus principales innovaciones es un sistema que permite cambiar los cortadores en un ambiente de hasta 8 bar sin recurrir a operaciones hiperbáricas.
Una tecnología importante para el Perú
La aparición de tuneladoras de gran escala coincide con un momento en que el Perú requiere fortalecer su capacidad para ejecutar infraestructura subterránea. Un ejemplo es la Nueva Carretera Central, que contempla 185 kilómetros de recorrido, de los cuales 39 serían túneles, y 19 viaductos. A ello se suman la expansión de los sistemas ferroviarios urbanos y la urgencia de hallar soluciones más seguras para cruzar la cordillera, acortar los tiempos de viaje y conectar territorios sin generar intervenciones innecesarias en la superficie.
"El valor para el Perú no consiste en pensar que una misma máquina puede emplearse en cualquier proyecto. Cada túnel requiere una solución diseñada para su geología, su profundidad y su función. Lo relevante es conocer hasta dónde ha avanzado la tecnología y contar con equipos capaces de seleccionar y adaptar esas soluciones", señaló Fredy Osorio, ingeniero de CRTG en el Perú











