En China se puede fabricar desde un chip hasta una computadora. Es por eso que tiene el primer lugar con un 58,8% de la capacidad internacional en la creación del hardware digital. Según los datos de Ember, una investigadora tecnológica de origen británico, que reunió información para mostrar la capacidad de fabricación de componentes electrónicos a escala global. Taiwán posee el segundo lugar con 10,2% de la capacidad mundial. Le siguen Corea del Sur con 6,7% y Japón con 4,8%. Este mapa enseña una fuerte concentración en Asia, región del mundo que concentra los principales centros de innovación tecnológica. Solo estos cuatro mercados concentran el 80,5% de la capacidad mundial. Esta industria está compuesta por semiconductores, placas de circuitos, pantallas, teléfonos inteligentes, computadoras y otros componentes utilizados en dispositivos electrónicos.

El plan de China

China está consolidando su liderazgo en esta industria y lo hará con un plan quinquenal, según un informe del medio South China Morning Post. El Ministerio de Industria y Tecnología de la Información y la Comisión Nacional de Desarrollo y Reforma de China definió las prioridades tecnológicas para los próximos cinco años. Entre las principales metas se añaden un progreso integral en el sector de los circuitos integrados y un mayor protagonismo para el sistema de navegación. China está anteponiendo las tecnologías en baterías y energía solar de última generación. Un dato importante es el aumento considerable en la adopción de terminales inteligentes de última generación, incluyendo robots humanoides con IA y sistemas de conducción autónoma.

La asignación de esta capacidad muestra el peso de diferentes países en la cadena tecnológica. Taiwán es uno de los principales centros mundiales de fabricación de semiconductores. Corea del Sur tiene una fuerte participación en chips y pantallas mientras China posee una industria tecnológica de mayor escala que ocupa diferentes etapas de producción y ensamblaje. Estas especializaciones ayudan a entender el peso que cada economía conserva dentro de la industria mundial, así lo aclara Ember. Las naciones que completan el top 10 son India con 3,8%, Vietnam con 3,6%, Estados Unidos con 2,9%, México con 1,3% y Alemania comparte el mismo porcentaje con Singapur con un 0,7%.

¿Qué más menciona Ember en su análisis?

A comienzos de este año, India selló con Estados Unidos un acuerdo para estrechar su colaboración en materia tecnológica. El objetivo es levantar cadenas de suministro seguras para semiconductores, manufactura avanzada y otras tecnologías críticas, y de paso rebajar la dependencia de los polos industriales que hoy domina China. Estados Unidos, sin embargo, es un caso peculiar, según el análisis de Ember. El país concentra apenas el 2,9% de la capacidad mundial de fabricación de hardware digital, pero sus empresas siguen teniendo un peso enorme en el negocio global de los chips: las compañías estadounidenses acapararán el 53,4% de las ventas mundiales de semiconductores en 2025, y para lograrlo trabajan de forma constante con socios asiáticos.

El ranking deja así al descubierto una brecha entre dos cosas distintas: dónde se fabrica físicamente y dónde están las firmas con mayor influencia comercial. Mientras China y otras economías de Asia concentran buena parte de la producción, Washington conserva una posición relevante en los eslabones estratégicos de la cadena.